Este era uno de las experiencias más anheladas por Harry, amante de la bicicleta, tanto que me estuvo hablando de ella desde que empezamos nuestro viaje. Tras recorrer varias agencias y negociar precios, nos decidimos por «Ride On»: no era las más barata, pero si la que más confianza nos dio, parecía una empresa familiar… Seguir leyendo Sobreviví a la Carretera más peligrosa del mundo: the Death Road.