Nuestro paso por Buenos Aires se dividiría en dos etapas: un primer fin de semana muy intenso y (tras un desvío de más de 3000 km para ver ballenas), una segunda etapa mucho más tranquila…
Llegamos a estación Retiro a las 7 de la mañana del viernes, después de nuestras 18 horas de tren y fuimos directos a casa de Ariel, nuestro genial CS, que vivía cerca de la plaza de Congreso en un piso muy céntrico, ¡y muy bonito!
Plaza de CongresoDesde el primer momento nos hizo sentir como en casa, y nos dio buenos consejos de qué hacer antes de irse a trabajar.
Visitamos el barrio de San Telmo, (donde tuvimos la suerte de conocer a Mafalda y sus amigos), el mercado y paseamos por sus bonitas calles.
Paseo de la historietaLos amigos de Mafalda¡ Con Mafalda !Mercado de San TelmoSeguimos andando hasta llegar al barrio de Boca, donde, además de visitar (por fuera) el estadio de Boca Juniors, paseamos por «Caminito», una calle curiosa, donde las casas están pintadas con muchos colores, (ya que utilizaban restos de pinturas de barcos del puerto que está al lado) hay muñecos en los balcones y se baila tango en las terrazas de los bares. Harry y yo coincidimos en que era demasiado turístico para nuestro gusto…
Muro en BocaEstadio de Boca JuniorsRiquelmePintando con la bocaEl famoso CaminitoUn poco de música ArgentinaEl puertoEsa noche, Ariel nos invitó a probar un asado en casa de una amiga suya. ¡Hacia mucho que no comiamos tan bien! Y, además, rodeados de gente muy divertida.
Nuestro gran chefDisfrutando un asado en buena compañíaDemasiada comida para él…Al día siguiente, Ariel nos hizo un «mega» Tour turístico: Avenida de Mayo hasta la plaza de mismo nombre, donde encontramos el Cabildo, la catedral y la Casa Rosada, para continuar por Puerto Madero y su reserva natural, Recoletas y su cementerio… ¡Todo con sus respectivas explicaciones e historia! Probamos empanadas, helado, alfajores… Y visitamos una preciosa Librería, el Ateneo, elegida la segunda más bonita del mundo por «The New York Times»
Quijote y EvitaSi no estás conforme…Catedral de Buenos Aires
Scouts de ArgentinaEl famoso Luna ParkPuerto MaderoReserva Natural… nacida de los escombrosCementerio de RecoletasPaz y AmorAyudandole con el árbolAl rico helado!Librería El AteneoReventados, descansamos un poco antes de salir a tomar unas cervezas por el barrio de Palermo, con unos amigos de Harry, y más tarde Natalia se unió con unas amigas. Un bonito reencuentro.
El domingo por la mañana dimos un paseo por el famoso mercado de San Telmo, donde cortan toda la calle Defensa para poner «puestecitos» en los cuales puedes encontrar de todo.
Animación en el mercado ¡Gardel Vive!Calle DefensaEsa tarde partimos rumbo a Puerto Madryn, (será otro post) de donde volvimos al sábado siguiente. Y Ariel volvió a ofrecernos su casa para quedarnos, así que aprovechamos la oportunidad.
Fuimos a un mercado escandinavo a comer y por la noche repetimos asado, esta vez con otros amigos de Ariel. ¡Otra noche muy amena!
Comida escandinava, muy típica de BA… Cenando con amigosLos días siguientes fueron muy tranquilos, ya que teníamos que esperar a mi padre y aprovechamos para organizar nuestros días venideros, aunque también fuimos a visitar el obelisco, a un concierto/batucada, ver bailar tango, comimos mucho dulce de leche…
Viendo los mejores bailarines de TangoAquí estuvimos Wall-e y Cheewaca también, ¡por supuesto!Saltando en BAKonexLa bomba de tiempoMi padre, que continuaría el viaje con nosotros desde ese momento, llegó el miércoles por la noche y nos hospedamos en un hostel (Estoril) cerca de casa de Ariel.
Llegó sano y salvo! Atardecer desde la terraza del HostelEl «elefante»Aprovechamos el jueves para hacer un tour por la ciudad, mientras yo intentaba recordar algunas de las explicaciones de Ariel.
El pensador de Rodin Plaza de Mayo¡Pesa un huevo!El Ateneo por dentroComiendo en Restaurante!!Con mi viejo en BAEsa noche nos volvimos a encontrar con nuestras «Mapashes»: Natalia, Tamara y Marta, después de habernos separado hacía más de un mes en Rio.
Con Ariel y mi padre Los Salomones unidosUnas cervezas y una cena divertida para ponernos al día y contarnos nuestras aventuras… Y volver a despedirnos… De ellas, y de Ariel, que tanto nos había ayudado y al que debemos tanto… ¡Te espero en Almería, amigo!
Esa noche, Harry, mi padre y yo, tomabamos un vuelo hacia el Fin del Mundo: Ushuaia nos esperaba.
2 comentarios
Muchas gracias Juancito por tan lindos comentarios y las excelentes fotos! Realmente hicimos un montón en esos días, al leer y ver las fotos sólo puedo sonreír, lo pasé muy bien con vos y con Harry, llegaron a mi casa como invitados y se fueron como AMIGOS!
Muchas gracias Juancito por tan lindos comentarios y las excelentes fotos! Realmente hicimos un montón en esos días, al leer y ver las fotos sólo puedo sonreír, lo pasé muy bien con vos y con Harry, llegaron a mi casa como invitados y se fueron como AMIGOS!
Fue un placer pasar esos días allí!! Mil gracias de nuevo!! Un abrazo enorme